Con las olas de calor, las personas mayores son el grupo más vulnerable: con la edad se regula peor la temperatura corporal y se nota menos la sed, así que pueden deshidratarse o sobrecalentarse sin darse cuenta. Estos son los cuidados clave para protegerlas en verano.
Hidratación: beber aunque no haya sed
Ofrece agua de forma regular a lo largo del día, sin esperar a que tengan sed. Ayudan también las infusiones frías, la fruta con mucha agua (sandía, melón) y los caldos. Evita el alcohol y el exceso de café.
Horarios: evita las horas de más calor
Que no salgan a la calle entre las 12:00 y las 17:00. Si hay que salir, mejor a primera hora de la mañana o al atardecer, por la sombra y con paradas en lugares frescos.
Una casa fresca
Baja persianas y cierra cortinas durante el sol directo, ventila a primera hora y por la noche, y usa ventilador o aire acondicionado en las horas centrales. Un humidificador ayuda cuando el aire está muy seco. Guarda los medicamentos en un lugar fresco, ya que el calor puede alterarlos.
Señales de alarma del golpe de calor
Vigila estos síntomas y actúa rápido: mareo o debilidad, confusión, dolor de cabeza, piel muy caliente y seca, náuseas o pulso acelerado. Lleva a la persona a un lugar fresco, refresca su piel con paños húmedos, dale agua si está consciente y, si no mejora o hay confusión, llama al 112. Tener a mano un tensiómetro y un pulsioxímetro ayuda a controlar la situación en casa.
Productos que ayudan en verano
En Ortopedium encuentras humidificadores para un ambiente más agradable, y equipos de diagnóstico y terapia (tensiómetros y pulsioxímetros) para vigilar la salud en casa durante los días de calor.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el calor afecta más a las personas mayores?
Con la edad se regula peor la temperatura corporal, se suda menos y se nota menos la sed, por lo que pueden deshidratarse o sobrecalentarse sin percibirlo con claridad.
¿Cuánta agua debe beber una persona mayor en verano?
Debe beber de forma regular a lo largo del día sin esperar a tener sed. Ante dudas o enfermedades como problemas de riñón o corazón, conviene seguir la pauta que indique su médico.
¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?
Mareo o debilidad, confusión, dolor de cabeza, piel muy caliente y seca, náuseas y pulso acelerado. Ante estos síntomas, refresca a la persona y, si no mejora, llama al 112.
